Por supuesto que hay que recibir a todos con los abrazos abiertos, pero muchas veces, hechas las correspondientes observaciones, análisis y averiguaciones de comentarios realizados, etc., hay que saber cerrarlos a tiempo por principios, al menos por los míos.Disfruto y me alegra cuando veo personas que habitualmente no residen en el pueblo, y que en épocas o fechas señaladas le visitan, ¡ya lo creo!De la misma forma que me satisface cuando me entero de personas que han adquirido viviendas para pasar ... (ver texto completo)