Fíjate que hermoso cuerpo tienen las
casas de
La Alberca, con su entramado de maderas y
piedras, vigas de
castaño, maderas y cubiertas y esas
ventanas por las que apenas cabe una cabeza y se entera uno de todo un mundo...La
calle invita a coger la vuelta y seguir viendo y viendo...Aunque uno seguiría aquí destacando más detalles,
alero, balconajes con barandillas de hierro, tiestos, ... Así es mi
pueblo.