Ante todo, deberíamos empezar por crear una conducta de ahorro de energía. No nos mentalizamos de la necesidad y cada vez mayor de ahorro de
agua, luz, gas, etc.. Nos creemos que con pagar la factura ya está todo hecho, y no nos paramos a reflexionar que la energía no es ilimitada. Según ha ido mejorando nuestro nivel de vida, hemos ido incrementando el gasto, pero debemos pensar que el
pozo tendrá un fondo y que debemos hacer un consumo racional.
El problema del agua ya lo empezamos a tocar,
... (ver texto completo)