[Un día por la sierra.] foto de JSB
UNA HISTORIA PARA NARRAR
Acabado el verano los pueblos se tornan tristes y desolados, las calles no son transitadas a penas y, desde el umbral de su comercio, nuestro amigo observa por primera vez en tanto tiempo la pendiente tan pronunciada de ésta. Sus pocos portales y sus muchas bajeras; los perros famélicos buscando comida e irónico, en su súbito pensar, también él así se encuentra y los ve que husmean cerca de la puerta. ¡Vaya clientes tengo! Lamenta. ... (ver texto completo)
UNA HISTORIA PARA NARRAR
Acabado el verano los pueblos se tornan tristes y desolados, las calles no son transitadas a penas y, desde el umbral de su comercio, nuestro amigo observa por primera vez en tanto tiempo la pendiente tan pronunciada de ésta. Sus pocos portales y sus muchas bajeras; los perros famélicos buscando comida e irónico, en su súbito pensar, también él así se encuentra y los ve que husmean cerca de la puerta. ¡Vaya clientes tengo! Lamenta. ... (ver texto completo)