EDITAR UN LIBRO
No entendí nunca cómo se podía mantener la higiene corporal en esta mi casa, nunca vi bañarse a nadie de cintura para abajo; una palangana para el aseo de la cara y el pecho sin llegar jamás a la espalda. Supongo, por necesidad, que a mí me bañarían completo (por aliviar el hedor de esos pañales de tela que llevaba en el culito puesto); pero no lo puedo asegurar. Y hoy, desde una edad más avanzada, me esfuerzo en recordar aquella situación tan mala. Si no existía cuarto de aseo. ... (ver texto completo)
No entendí nunca cómo se podía mantener la higiene corporal en esta mi casa, nunca vi bañarse a nadie de cintura para abajo; una palangana para el aseo de la cara y el pecho sin llegar jamás a la espalda. Supongo, por necesidad, que a mí me bañarían completo (por aliviar el hedor de esos pañales de tela que llevaba en el culito puesto); pero no lo puedo asegurar. Y hoy, desde una edad más avanzada, me esfuerzo en recordar aquella situación tan mala. Si no existía cuarto de aseo. ... (ver texto completo)