Península Ibérica, jueves, 27 de agosto de 2009
Querido Caño Viejo: Desde un lugar enclavado en las costas del Mediterráneo,
todavía español, se me ocurre entrar en una de estas Oficinas que comercializan tener a disposición del público el ciber-espacio, y por una módica cantidad ponen a mi disposición el artefacto correspondiente que me permite conectar con el universo de las comunicaciones. Instintivamente coloco en la ventana y casilla al efecto tu bendito nombre y saltas raudo a la palestra ... (ver texto completo)
Querido Caño Viejo: Desde un lugar enclavado en las costas del Mediterráneo,
todavía español, se me ocurre entrar en una de estas Oficinas que comercializan tener a disposición del público el ciber-espacio, y por una módica cantidad ponen a mi disposición el artefacto correspondiente que me permite conectar con el universo de las comunicaciones. Instintivamente coloco en la ventana y casilla al efecto tu bendito nombre y saltas raudo a la palestra ... (ver texto completo)