Recuerdo de pequeño, en los largos atardeceres y frías noches de invierno, antes de irnos a la cama, los más mayores se reunían entorno al pequeño brasero de "cisco" a echar unas partidas de cartas. Yo, como algún otro, como meros espectadores, presenciábamos el desarrollo de la partida y del guirigay que allí se montaba. Como mi mente y mi entendimiento no me daba para saber la estrategia que se hacía del naipe, solo me quedaba con la letanía que le correspondía a cada carta cuando esta se echaba ... (ver texto completo)
Recuerdo que en mi casa también se decía esas peroraciones que tu nos cuentas, sobre todo mi abuela María; se sabía tantas cosas... Nos recitaba letanías e incluso las gesticulaba de forma muy graciosa.
Respecto a lo que dices de la sota "marota", quizas esté equivocado pero, así de lo pronto y terminando la rima me sospecho que lo siguiente sea: "Sota marota, no te cagues en mi puerta que la tengo rota."
Lo del rey voy a tenerlo que preguntar a mis hermanos; seguro que se saben toda esa ... (ver texto completo)
Respecto a lo que dices de la sota "marota", quizas esté equivocado pero, así de lo pronto y terminando la rima me sospecho que lo siguiente sea: "Sota marota, no te cagues en mi puerta que la tengo rota."
Lo del rey voy a tenerlo que preguntar a mis hermanos; seguro que se saben toda esa ... (ver texto completo)