La escultura con dos metros de altos y uno de ancho, fundida en bronce, representa al poeta Remigio González Marín "Adares" caminando en recuerdo en recuerdo a su habitual recorrido desde la calle San Justo hacia la plaza del Corrillo, donde permanecía durante horas acompañado de sus poesías, al abrigo de la iglesia de San Martín; el escultor Agustín Casillas modeló a Adares con su característica barba, gorra visera a la cabeza, bufanda y el zurrón en el que guardaba sus poemas.