Gracias a ti amiga Charo por tu celeridad en responder. Cierto es que los recuerdos de la niñez o adolescencia nos quedan grabados como a fuego, máxime si son tan impactantes como lo fue aquel en su dia. Gracias de nuevo, y un saludo para ti.
No hay de qué dar las gracias PEDRO, de verdad que es un placer para mi tener la posibilidad de revivir aquellos años de una niñez extraordinaria, con infinidad de carencias materiales eso sí, pero cargada de entrañables recuerdos. Un cordial saludo.