Yo recuerdo al Sr. Alejo, allí compraba la arene blanca con la que mi medre fregaba los banzos de la escalera de donde vivíamos, el edificio de teléfonos. Entonces aparecía Murphi y llovía con lo que cada vez que volvíamos a casa nos tocaba bronca por no limpiarnos bien los pies. También recuerdo cuando a los carros se les ponía unos alargos de madera en las esquinas, una red alrededor y se llenaban de paja para guardar el los pajares. Eso provocaba una especie de polvillo dorado en la calle que ... (ver texto completo)
Bueno, bueno, la arena blanca que vendía Alejo én la calle La Piedod. En la calle Cantarranas lo vendía José Doce. Un recuerdo a las madres que se dejaban la piel en aquellas escaleras fregadas con arena, estropajo de esparto, y agua, las tenían siempre limpísimas..... Ademas como cantaban mientras limpiaban!. Seguro que recordais alguna persona que verdademente cantaba muy bien. Al menos, con menos cosas, demostraban más alegria que nosotros ahora.
Saludos.
Hola Lydia, yo recuerdo que una hija de Castañeda se caso con un negro y vivia en Panamá, y tuvo dos hijos que igual ese baultizo era de uno de esos niños, o de la hermana que vive en Herrera que tambien tuvo dos, chico y chica. Y referente al apodo no creo que les llamasen así, anda pobre de ti encima te quedaste sin caramelos, un beso
LEYENDA DE LA FUENTE DE LA GALLINA:

Existió una vez un señor feudal que obligaba a sus súbditos a pagar una gallina por poder beber agua de una fuente, un tributo muy caro para aquella época. Ocurrió en una ocasión que la fuente se secó. Entonces, los vecinos dejaron de beber el agua y también de pagar la gallina. El señor había perdido así un tributo importante. En su mesa faltaban las gallinas que cobraba y los ricos caldos con "sustancia" que con ellas le preparaban, no le salían como antes. ... (ver texto completo)
ern algunaº pagina web he visto el por que del nombre de la fuente de las gallina estab bien el relato tan pronto como lo vea lo pongo por aqui
un saludo
http://alardelrey. mifotoblog. com/secciones. php? sid=119888#art88322
relato Fuente la Gallina.
No copiar y pegar, escribir en la barra de direciones,
Creo que el nombre estaba en la fachada, al lado de la puerta y se leía de arriba a abajo. Seguramente lo haría mi tío Rofer del que recuerdo que tenía unas plantillas de cartón básicas, con la que se hacían todas las letras. En esos rótulos era una nota de calidad que las letras que se repetían fueran iguales, teniendo en cuenta que era totalmente manual su trazado. Luego se pintaban a mano y se fileteaban con pincel y regla en los trazos rectos; las curva a pulso. Mucho mérito, ahora con los programas ... (ver texto completo)
Otra anécdota de La Perla: una vez se celebró en la Perla un bautizo, yo era una cría y tiraron caramelos y pastas desde el balcón. Yo, como muchos críos estábamos en el callejón de enfrente. Había unos caramelos detrás de una bici y nadie los había visto, así que metí la mano cuidadosamente entre los radios para alcanzarlos y.... ¡se me cayó la bici encima! No sólo regresé a casa con magulladoras y arañazos, también me quedé sin los caramelos y las pastas. Un chiguito más listo, después de tener ... (ver texto completo)
Este carro bien podía tratarse del que Manolo Escobar no encontraba. Carros como el que aparece en la fotografía, era costumbre ver en calles y carreteras, ya que se utilizaba con mucha frecuencia como medio de transporte. Los labradores y hortelanos de Herrera, llevaban sus productos en ellos. Estos últimos acostumbraban a subir las hortalizas, desde la huerta hasta sus domicilios para, posteriormente venderlas el miércoles en el mercado. Yo recuerdo también al señor Alejo, el arenero con su carro ... (ver texto completo)
Yo recuerdo al Sr. Alejo, allí compraba la arene blanca con la que mi medre fregaba los banzos de la escalera de donde vivíamos, el edificio de teléfonos. Entonces aparecía Murphi y llovía con lo que cada vez que volvíamos a casa nos tocaba bronca por no limpiarnos bien los pies. También recuerdo cuando a los carros se les ponía unos alargos de madera en las esquinas, una red alrededor y se llenaban de paja para guardar el los pajares. Eso provocaba una especie de polvillo dorado en la calle que ... (ver texto completo)
Este carro bien podía tratarse del que Manolo Escobar no encontraba. Carros como el que aparece en la fotografía, era costumbre ver en calles y carreteras, ya que se utilizaba con mucha frecuencia como medio de transporte. Los labradores y hortelanos de Herrera, llevaban sus productos en ellos. Estos últimos acostumbraban a subir las hortalizas, desde la huerta hasta sus domicilios para, posteriormente venderlas el miércoles en el mercado. Yo recuerdo también al señor Alejo, el arenero con su carro ... (ver texto completo)
Opino lo mismo que Félix, Luis: has entrado como un ciclón en este foro y haciendo estupendamente bien, estas crónicas de la memoria sobre las fotos.
Hablando con mi padre, me ha recordado que tu padre, Balbino, también era un "sabio " de Herrera, por sus conocimientos de nuestra ciudad/pueblo. De tal palo tal astilla.
Y sobre el carro de esta foto, claro que me recuerda al que llevaba mi abuelo Maudilio cuando llevaba el pan a los pueblos de la comarca. Todos los nietos, nos pegábamos por ir ... (ver texto completo)
Luis Fernando. Has entrado como un ciclón, con leerte se pasa el tiempo y es impresionante la documentación que aportas con datos, nombres, apellidos, fechas... A ti no se te puede decir que uses el foro como un chat porque le estas dando un nivel de calidad informativa admirable.
Permíteme que te de un consejo con sentido del humor: Nunca digas de una mujer que se conserva bien, o está guapa o uno, educadamente, no opina. El nivel de conservación se utiliza para hablar de monumentos, iglesias o ... (ver texto completo)
Por cierto las de la foto estáis guapísimas. Se me olvidó decirlo.
Este anuncio de la estupenda colección de "la trébede" me hace dudar de mi capacidad de observación e incluso de mi memoria fotográfica infantil. Nos descubre, al menos a mí, que la pastelería de Castañeda se llamaba La Perla.
Mi duda y mi pregunta es dónde figuraba tal denominación. ¿Hubo algún rótulo en la fachada?, ¿A caso figuraba en su interior o en el papel de envolver las bandejas de pasteles?
Si recuerdo las grandes letras en el dintel del bar CASTAÑEDA, acaso porque han permanecido desluciéndose ... (ver texto completo)
Ana, muy bonita la descripción que haces del pequeño escaparate de
dicha pastelería. Recuerdo que en el interior (frente a la puerta de entrada) había unas vitrinas pintadas de blanco, servían de escaparate interior.

Ana, haces referencia a una tienda que abrió Melchor, quizá te refieras a una pastelería que exitió en esa casa. Creo que el nombre de la persona que la regentó era Milagros. Esta familia, (muy númerosa por cierto) eran de Aguilar de Campoó, recuerdo que el esposo de Milagros, tenía ... (ver texto completo)
Efectivamente, Félix la verdad que no había reparado en ello. La próxima vez emplearé otro tipo de lenguaje más adecuado para estos menesteres. En fin, mejor dejallo y no meneallo. Gracias por tan sabio y docto consejo.
Este anuncio de la estupenda colección de "la trébede" me hace dudar de mi capacidad de observación e incluso de mi memoria fotográfica infantil. Nos descubre, al menos a mí, que la pastelería de Castañeda se llamaba La Perla.
Mi duda y mi pregunta es dónde figuraba tal denominación. ¿Hubo algún rótulo en la fachada?, ¿A caso figuraba en su interior o en el papel de envolver las bandejas de pasteles?
Si recuerdo las grandes letras en el dintel del bar CASTAÑEDA, acaso porque han permanecido desluciéndose ... (ver texto completo)
Creo que el nombre estaba en la fachada, al lado de la puerta y se leía de arriba a abajo. Seguramente lo haría mi tío Rofer del que recuerdo que tenía unas plantillas de cartón básicas, con la que se hacían todas las letras. En esos rótulos era una nota de calidad que las letras que se repetían fueran iguales, teniendo en cuenta que era totalmente manual su trazado. Luego se pintaban a mano y se fileteaban con pincel y regla en los trazos rectos; las curva a pulso. Mucho mérito, ahora con los programas ... (ver texto completo)
A propósito de los que me decías el otro día, María Elena tu tampoco te conservas mal. Al menos a mí me lo parece, no sé cual será tu "secreto". Los aires de Herrera que te van bien. Y tú Ana O aunque hace tiempo que no te veía, me atrevo a decir que no pasan los años por tí. Estás como una "perita en dulce" y perdón de la expresión. Un abrazo muy fuerte para las dos y que sigais conservandoos así de bien por muchos años.
Luis Fernando. Has entrado como un ciclón, con leerte se pasa el tiempo y es impresionante la documentación que aportas con datos, nombres, apellidos, fechas... A ti no se te puede decir que uses el foro como un chat porque le estas dando un nivel de calidad informativa admirable.
Permíteme que te de un consejo con sentido del humor: Nunca digas de una mujer que se conserva bien, o está guapa o uno, educadamente, no opina. El nivel de conservación se utiliza para hablar de monumentos, iglesias o ... (ver texto completo)
Queridos foreros/as me alegro que os gusten los comentarios que aquí, en este nuestro foro voy publicando. No os preocupeis porque trataré de seguir deleitandoos con ellos. Ya veo que son de vuestro agrado y eso me honra. Una vez más gracias. Seguimos en contacto.
Supongo Antonio, que esta fotografía estará tomada en la Sala Brasil Río, la discoteca herrerense donde los fines de semana se registraba una gran afluencia de gente, que acudían allí a bailar y ya de paso beberse unos cubatas. Esta discoteca estaba situada en la calle Real, junto al bar Colón. Después me parece que se llamó Rainbow (arco iris en inglés), también se denominó Más gas (ya en los años de la movida década de los 80). Actualmente esta sala ya no funciona como tal, salvo que en algunas ... (ver texto completo)
Ahora que veo esta noticia del encuentro entre el insigne pintor Salvador Dalí con el entonces alcalde de Herrera, D. Luis Salvador me viene a la memoria una frase que pronunció el genio de Cadaqués, cuando degustó los cangrejos que allí le ofrecieron: "prefiero los cangrejos de Herrera, antes que las langostas". Estas palabras literales las recuerdo, de haberlas leído en el Diario Palentino, de donde está sacado el recorte que ilustra este comentario. El año creo que fue 1975.