Expresas muy bien la experiencia de muchos; así lo aprendimos de pequeños; la ermita ha seguido siendo un gran referente para los que nos criamos en Herrera y nos fuimos.
Tengo la experiencia de haber tenido que "pasar de largo" sin parar en alguna ocasión, en contra de mi voluntad, y duele de verdad.
Maria Jesús, yo no nací en Herrera pero mis padres se trasladaron a mi querido
pueblo cuando tenia 7/8 años y fue allí donde las Monjas me enseñaron a leer, fue allí donde forme parte de un pequeño grupo de
amigos, fue allí donde mis trastadas fueron sonadas y fue allí donde tome el
tren que me saco de mi ambiente para entrar en un internado de
Valladolid. Con todo eso, mis primeros amores, mis carreras con los amigos por los
huertas, mis tardes en el
parque, mis baños en el Pisuerga y mis oraciones
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