Rosa, yo recuerdo que en mi juventud, llegaban al pueblo, un feriante, que se le llamaba el pobre Pedro, tenia un monton de hijos que se hacian cargo de los puestos que ponia, unos eran de tiro de carabina, para tirar a los palillos y las bolas,, luego otros de cuqueros, que tenian de todo, desde juguetes, chuches, petardos etc. y en algun año se trajo algún puesto donde uno se montaba uno y era como una varca,, pero los años van pasando y ya las fiestas parecer ser más familiares, yo recuerdo mucha ... (ver texto completo)
Tienes razón Asun, me has hecho recordar la existencia de esa gran familia (por número) de vida ambulante que con sus puestos de feria recorrían los pueblos, allí donde se celebrase su Fiesta Mayor.
Recuerdo que él era un hombre de complexión fuerte y con un gran sentido del humor.
El motivo por el que terminó conociéndosele con el nombre de "Pobre Pedro" fue debido a que él para aminar al público decía muy a menudo la siguiente expresión: " ¡Ay pobre Pedro! que pasa más hambre que sed".
Recuerdo que él era un hombre de complexión fuerte y con un gran sentido del humor.
El motivo por el que terminó conociéndosele con el nombre de "Pobre Pedro" fue debido a que él para aminar al público decía muy a menudo la siguiente expresión: " ¡Ay pobre Pedro! que pasa más hambre que sed".