Además de comprarlos nuevos también se cambiaban. Lydia recordará que la tienda de su tío Tolín era como un santuario del cambio, cómicas de todo tipo, novelas de Marcial Lafuente Estefanía y de Corín Tellado. También se cambiaban las fotonovelas. Era una manera económica de poder leer, en su época fue un gran servicio y la gente cuidaba las cosas.
Félix, Ya recurdo lo que comentas sobre el cambio de novelas, a mi padre le gustaban mucho las del "Oeste", de indios y vaqueros, y nos tocaba a mi hermana y a mí ir donde Tolín a cambiarlas.