Lo mismo me pasó a mi gigantea lo que pasa que tengo la quemadura en la mano y yo no lo recuerdo, pero la metí (la mano) en la típica lata, de estas de anchoas grandes, como del tamaño de un queso, que se dejaba en "la chapa" con agua para que no se resecara el ambiente, apenas se puede distinguir en mi mano derecha la huella de aquel incidente, mi madre me contó que lo primero que hizo fué echarme en la mano aceite con sal, viejo recurso que actualmente está en desuso, gracias a Dios.
Emílio: Pocos son los chiguitos que no nos hemos quemado, bién en la trébede o en la glorieta. Gracias a eso todos llevamos una marca que nos hace únicos de por vida. Somos como las piezas importantes que llevan un sello para provar su autenticidad jeje ¡Nosotros valemos mucho!