Este es el señor Maudilio, mi abuelo. Como recuerda Arambol con el suyo, el mío era también muy hábil liando el caldo. No se si se aprecia en la foto, pero llevaba siempre "pegado" el cigarrillo a la comisura de su boca permanentemente, incluso apagado y cuando se daba cuenta, lo volvía a encender con el chisquero. Era otra habilidad, que no se le cayese de la boca. En esta foto aparece con su mayor tesoro, su huerto de la Jericó, cuidado y atendido con el esmero y la dedicación que ya hemos descrito ... (ver texto completo)
Lydia, ya ponemos cara a tu abuelo Maudilio. Me ha llamado la atención tu descripción del cigarro de caldo en la comisura de los los labios, una imagen muy típica de los hortelanos. Sabes, siempre he pensado sobre este respecto, que era una costumbre que adquirían quizás por tener las manos ocupadas con su trabajo.
En la foto, se le ve posando orgulloso de su huerto. Un abrazo.
En la foto, se le ve posando orgulloso de su huerto. Un abrazo.