Yo opino que ese
puente debe ser arreglado por quien sea, hasta hacerlo transitable. Será un atractivo paisajístico más para el turismo. Antaño, era una gozada cruzar el puente colgante mirando al
agua por entre las uniones (o mejor dicho desuniones) de las tablas que formaban la calzada. Causaba una sensación entre miedo y gozo. Pero, en cualquier caso, emocionante.
Más saludos a todos los simpatizantes de Alar.