¡que se puede esperar de estos dos grandes personajes herrerenses! si no, unas fantásticos sonetos, Muchas Gracias Angel, por deleitarnos una vez mas. No conocía estos sonetos y francamente son maravillosos. ¡GRACIAS ANGELITO!
Pues sí, cada uno en lo suyo, fueron grandes. Luis R. Salvador dominaba con soltura la poesía. En su día, de-
dicó un elegante y soberbio soneto, al Castillo, cuando fue volado con polvora para hacer la Plaza
de Toros. Esto se publicó en ¡GOL!; un humilde periódico que se imprimía en la imprenta de mi tio
Vicente y que, precisamente, dirigía Luis R. Salvador. Gracias y un abrazo.
dicó un elegante y soberbio soneto, al Castillo, cuando fue volado con polvora para hacer la Plaza
de Toros. Esto se publicó en ¡GOL!; un humilde periódico que se imprimía en la imprenta de mi tio
Vicente y que, precisamente, dirigía Luis R. Salvador. Gracias y un abrazo.