Muy bien, Luisa M, has hecho un extraordinario Memorándum de los viejos recuerdos. No sé cómo serán ahora los
inviernos, pero desde luego, los de antes eran de campeonato. Se limpiaban las aceras, para poder andar y la nieve
se acumulaba en el centro de la calle. Nos poníamos los pasamontañas, y algunas personas llevaban Albarcas. Sobre
la ubicación de la carbonería, estaba donde tú dices, pero antes estuvo en un espacio que estaba entre las Eras
Altas y la calle que va desde la Plaza de Toros ... (ver texto completo)
inviernos, pero desde luego, los de antes eran de campeonato. Se limpiaban las aceras, para poder andar y la nieve
se acumulaba en el centro de la calle. Nos poníamos los pasamontañas, y algunas personas llevaban Albarcas. Sobre
la ubicación de la carbonería, estaba donde tú dices, pero antes estuvo en un espacio que estaba entre las Eras
Altas y la calle que va desde la Plaza de Toros ... (ver texto completo)
Da gusto leeros. Ángel ha comenzado con su particular topografía de los olores y sensaciones y todos nos hemos trasladado a antiguos recuerdos. Yo también recuerdo el frío y los dichosos sabañones. El ladrillo caliente envuelto en una bolsa de tela o la goma llena de agua caliente a la hora de ir a la cama. También la pesadez cálida de las mantas de Palencia y sobre todo, recuerdo que me tenía que tapar entera porque si dejaba nariz y orejas fuera se quedaban tiesas. Los olores los asocio a mi abuelo ... (ver texto completo)