LA NARANJA EXPRIMIDA. Un psicólogo estaba dando una conferencia cuando cogio una naranja y le dijo a un joven:"Si yo exprimo esta naranja tan fuerte como pueda, ¿que sadria?". A lo que el chico le contesto:" ¡Zumo, por supuesto zumo!". El profesional le volvió a preguntar:" ¿Crees que podría salir de ella zumo de manzana?". Y el joven, riendose, respondio:" ¡No!"." ¿Y zumo de pomelo?", insistió."Tampoco", volvió a negar el asistente. Fue entonces cuando el psicólogo hizo la siguiente pregunta:" ¿Porque? ... (ver texto completo)