Toño Morala.
Los últimos gritos del Mielero hablan de finales de los setenta, cuando todavía llevaba al hombro el tonel de madera, la romana para pesar, el cacillo de mango largo, y algunas veces algún queso pequeño y algo de embutido para vender dentro del hatillo para la sobrevivencia. La cantinela era casi siempre la misma... ¡Mielero de la miel…de la miel de la montaña…! El Mielero constituye una imagen típica que nos hace recordar por unos momentos la venta ambulante y callejera de multitud ... (ver texto completo)
Los últimos gritos del Mielero hablan de finales de los setenta, cuando todavía llevaba al hombro el tonel de madera, la romana para pesar, el cacillo de mango largo, y algunas veces algún queso pequeño y algo de embutido para vender dentro del hatillo para la sobrevivencia. La cantinela era casi siempre la misma... ¡Mielero de la miel…de la miel de la montaña…! El Mielero constituye una imagen típica que nos hace recordar por unos momentos la venta ambulante y callejera de multitud ... (ver texto completo)