¡Que bonito, Octavio! No se si es porque conozco la zona, o es que en realidad era el pueblo de mi madre,... pero me encanta leer esas poesias tan llenas de humanidad, gracias por compartirlas. Pilar.
Gracias, Pilarina. Te envío dos besos muy fuertes cómo los que te daba mi madre cuando venías a ver a tus tíos, con los que pasé momentos muy felices.