Amigos El Carballo y Anónimo,
No, El Carballo, no siento competencia, siento compañía por aquellos montes y campares de pastoreo del ganado menudo. Yo también recuerdo las señales de diferentes casas, la punta de la oreja cortada, una ele mayúscula, doble mosquito en una oreja y doble mosquito en las dos orejas. Recuerdo un mastín del pueblo e ir a darle un batudo al corral de Mundo y Melchor que era donde dormía, antes de marchar con las cabras para Oceo. He dicho batudo, pero no sé si se decía
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Muy bueno el relato
1º la
comida de los perros si se llamaba batudo (pobres perros ahora que los tratan como a los hijos antes con lo que te ayudaban y con esa comida)
2º no me estraña el susto con el lobo pues siempre nos contaban historias terrorificas de lobos yo menos mal que cuando lo vi en el
monte ya tenia 20 años y ya tenia algo más de juicio.
3º genial lo de las
ovejas me has recordado cosas de la infancia ya perdidas gracias