En el Instituto que representa la
foto de cabecera pasé tres de los mejores años de mi vida. Recuerdo las clases de Juana, Gelines, Chelo, Bautista, Pedro, Ana María, Caridad y Orantes. En ellos supe encontrar lo mejor que poseo en la actualidad. Algunos ya no se encuentran entre nosotros, sin embargo su presencia permanace tan imborable como las
montañas nevadas que se divisaban desde la
ventana de cada aula.
Voy a Laciana una vez al año, y en sus
paisajes me reconforto con la memoria de lo que
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