Yo también tengo una anécdota que contar sobre los perros. Allá por el año 76 mis padres aún vivian en el Mercado de Ganado y tenian un macho para las labores del campo que era muy falso y muy malo. Todos los dias, mi padre, cerraba las puertas de la plaza y soltaba al animal para que bebiese agua en un pilón que había ¿os acordais del pilón? Bueno, pués mi hijo José Carlos, que entonces tenía cinco añitos, solía pasar alguna temporada con sus abuelos. Un dia que el macho estaba suelto por la plaza ... (ver texto completo)
Amigo Maxi, tengo que decirte que me ha gustado mucho tu relato, lo más triste el final del animal, no me extraña nada el cariño entre tu hijo y la perrilla. Saludos.