¡Qué pocas opiniones hay sobre este macroproyecto de atentado contra el ecosistema de la
cuenca del Oca!
Parece que a
Hermosilla le da igual que le contaminen los
rios, por las
aguas saladas del futuro
balneario de Llano. Amén de ser la cloaca, del nuevo
pueblo que se va a construir. Ventajas ninguna.
Pero digo, es que no existe otra forma de que los
pueblos no se abandonen y se desarrollen sin los secantes
campos de golf y toda la parafernalia que les envuelve? . " Nube roja".