En mi recuerdos de la niñez todavía guardo imágenes en mi memoria cuando la
Cueva San Blas era utilizada ocasionalmente como
refugio por los gitanos cuando en aquella época viajaban por los
pueblos con sus carromatos y se les otorgaba un permiso para su permanencia en el
pueblo, sólo por pocos días, cumplidos los cuales tenían que irse, mientras se extremaban medidas especiales de precaución para evitar sobre todo hurtos de gallinas, etc. Alvaro Ruiz.