Volví ayer tarde de mi viaje al pasado mientras el Club Trinacria paseaba a los niños por la plaza con caballos y ponis, la música sonaba mis recuerdos del ayer. Música de mis años jóvenes que yo bailaba en mi pueblo, hace más de treinta años, y que todavía ayer se repetía, "Dale al whisky Chely...", cuando yo no le di nunca ni al whisky, ni al vino, ni al cubata, ni a la cerveza... Un bicho raro debo ser, cuando todo el mundo le da a todo. Y a mi me lo ofrecían pero yo elegía agua, y de vez en cuando, ... (ver texto completo)