La primavera silenciosa ha llegado para despertar a nuestros dormidos paisajes.
El centenar de frescas huertas que se arremolinan a los pies de la ladera del pueblo, también empiezan a ser habitadas por sus dueños: podando su árboles, labrando la tierra o desbrozando las zarzas y yerbas.
El campo se llena de los desagradables ruidos de las motazadas y desbrozdoras y a lo lejos se huele a los herbicidas de las piezas de cereal; esto es lo negativo de la primavera, sobre todo los biocidas que ... (ver texto completo)
El centenar de frescas huertas que se arremolinan a los pies de la ladera del pueblo, también empiezan a ser habitadas por sus dueños: podando su árboles, labrando la tierra o desbrozando las zarzas y yerbas.
El campo se llena de los desagradables ruidos de las motazadas y desbrozdoras y a lo lejos se huele a los herbicidas de las piezas de cereal; esto es lo negativo de la primavera, sobre todo los biocidas que ... (ver texto completo)