Esta historia sí es de Herrera, me la contó mi padre.
Antes siempre venían vendedores de melones y hacían unos grandes montones en la plaza.
Un día uno de una de las tantas cuadrillas que iban recorriendo bares tomando chatos de vino compró un melón de los más grandes. Llegó al bar y pidió 2 jarras de vino y vasos para toda la cuadrilla. A continuación se sentó en una silla, se quito un zapato y el calcetín, sacó la navaja y abrió el melón. Después de quitar las pepitas se pasó cada parte por ... (ver texto completo)
Antes siempre venían vendedores de melones y hacían unos grandes montones en la plaza.
Un día uno de una de las tantas cuadrillas que iban recorriendo bares tomando chatos de vino compró un melón de los más grandes. Llegó al bar y pidió 2 jarras de vino y vasos para toda la cuadrilla. A continuación se sentó en una silla, se quito un zapato y el calcetín, sacó la navaja y abrió el melón. Después de quitar las pepitas se pasó cada parte por ... (ver texto completo)