Gigantea, ya son unas cuantas las fotos que gracias a ti, podemos recordar el colegio de las monjas. ¡Qué chiquitín Maca!, con su baby y todo, y que pequeño fué al cole. A mí no se me ha olvidado el primer día, cuando me llevó mi hermana Marisa y me cogió de la mano una monja y mi hermana se fué, dejándome allí sola. Me sentí abandonada. No recuerdo que madre era, pero todavía siento su mano helada agarrando fuerte la mía. Menos mal que todo lo negro que lo ví en el primer momento, luego se volvió ... (ver texto completo)