Hola Mariló:
La Dulzaina que iba a Herrera todos los años, desde que yo recuerdo, se llamaba:
LOS PLUSES y venían de Frómista. Hacían el viaje en Tren. En la estación subían
al "Coche de Manolo", un pequeño autobús que bajaba y subía viajeros a la Está
-avión de RENFE. El autobús les dejaba, justo en sitio donde empezaba todo.
Y después, inmediatamente, empezaban a tocar sus alegres pasacalles con toda
la algarabía de "chiquitos", Cabezudos y Gigantes. Cuando llegaban a la plaza, los
Gigantes ... (ver texto completo)
La Dulzaina que iba a Herrera todos los años, desde que yo recuerdo, se llamaba:
LOS PLUSES y venían de Frómista. Hacían el viaje en Tren. En la estación subían
al "Coche de Manolo", un pequeño autobús que bajaba y subía viajeros a la Está
-avión de RENFE. El autobús les dejaba, justo en sitio donde empezaba todo.
Y después, inmediatamente, empezaban a tocar sus alegres pasacalles con toda
la algarabía de "chiquitos", Cabezudos y Gigantes. Cuando llegaban a la plaza, los
Gigantes ... (ver texto completo)
Que nombre más curioso el de la dulzaina.
Yo recuerdo, y creo que ya lo he contado, a Martín y Bosio que animaban las calles y hacián una parada en cada bar. Eso hacía que la gente entrara y consumiera, a cambio el bar les invitaba.
Lo que he oído comentar es que no se hablaban, solo quedaban para tocar e iban cada uno a un lado de la calle y en los bares se ponía uno a cada punta de la barra. Esto quizás entre en el capítulo de Emilio de mitos, leyendas, mentiras y verdades.
Yo recuerdo, y creo que ya lo he contado, a Martín y Bosio que animaban las calles y hacián una parada en cada bar. Eso hacía que la gente entrara y consumiera, a cambio el bar les invitaba.
Lo que he oído comentar es que no se hablaban, solo quedaban para tocar e iban cada uno a un lado de la calle y en los bares se ponía uno a cada punta de la barra. Esto quizás entre en el capítulo de Emilio de mitos, leyendas, mentiras y verdades.