He aquí nuestra particular "capilla sixtina" herrerense, que maravillosos frescos nos dejó ese pintor de nombre D. Mariano Lantada. Pero el motivo de mi comentario, en este caso no serán las pinturas de nuestra ermita, sino la tradición de ofrecer el día quince de agosto (festividad de la Asunción de Nuestra Señora) unos corderos para nuestra patrona de La Piedad. Según me contaron en cierta ocasión, estos animales formaban parte del rebaño que tenía la Madre del Señor y, por lo que dicha ofrenda ... (ver texto completo)