Yo que viajo mucho, tengo que decir que aquí he encontrado
flores únicas y silvestres. Ayer volví a ver otras, sin ir más lejos y tengo que volver con mi cámara para hacerles la
foto que se merecen. Menudas flores que poca gente aprecia y menos cuida. Gracias a que Dios lo hace, les envía el
agua necesaria y crecen sin ayuda de nadie, más que la del
cielo. En Facebook ya he publicado alguna pero me quedan muchas más.