Cuando veo estas perolas muy parecidas a las de la Mili, es que se me quitan hasta las ganas de comer, se me eriza hasta el pelo, fueron tantas las que me tocaron fregar en el C. I. R nº 6 de Viator (Almería) Matadero de Reclutas, que cuando veo estas, me creo que esta noche me tocan otra vez perolas, y despues de darles muchas veces en aquel monton de arena grasienta, ibas a entregarlas y el cabrón del Cabo 1º te volvia y te hacía darles otras cuantas manos, pensabamos que hasta podíamos romperlas ... (ver texto completo)