Mi comentario va dirigido a esa
Ocaña tan bonita, de gente buena y cariñosa. Mis abuelos y padres han nacido allí y mis primeros dientes los eché en Ocaña. De pequeña el ir a Ocaña era para mí como visitar hoy las
Cataratas del Niagara, he recibido tanto amor y tanto cariño de esa buena gente, que solo tengo muy buenos recuerdos y solo puedo hablar maravillas de ese
pueblo tan bonito que vió nacer a mis padres.
Sigo visitando Ocaña, en
fiestas y si puedo escaparme siempre lo hago. Besos y hasta
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