Se ha afirmado a menudo que si Aníbal hubiera recibido el equipo necesario procedente de Cartago, habría encabezado un ataque directo contra Roma. Sin embargo, se contentó con hostigar las fortalezas que se le resistían enconadamente y, a pesar de todo, solo consiguió la defección de algunos territorios italianos como Capua, la segunda ciudad de Italia, que los cartagineses convirtieron en su nueva base. De las ciudades italianas que Aníbal esperaba que se le unieran, solo un pequeño número consintió ... (ver texto completo)
La gran victoria cartaginesa hizo que numerosos pueblos en el sur de Italia decidieran unirse a la causa de Aníbal.[99] Tal y como escribe Tito Livio, «el desastre de Cannas fue el más grave del que se tenían precedentes, e hizo que la fidelidad de los aliados, que hasta ahora se había mantenido firme, comenzara a tambalearse, sin ninguna razón seguramente, más allá de que perdían la confianza en el Imperio».[100] Dos años después, las ciudades griegas de Sicilia se rebelaron contra el control político ... (ver texto completo)
Después de Cannas, los romanos ya no se mostraban tan decididos a enfrentarse directamente a Aníbal, y preferían volver a la estrategia de Fabio Máximo: buscar la derrota del adversario mediante una guerra de desgaste basada en su ventaja numérica y su rápido acceso a los suministros. No es cierto que como opinan algunos autores, Aníbal y Roma no volvieran a enfrentarse en batalla campal en territorio italiano hasta el final de la guerra.[98] Hubo generales romanos que sí se atrevieron a luchar, ... (ver texto completo)
La victoria de Aníbal se explica, no solo por las tácticas empleadas durante la batalla, sino también por la habilidad psicológica del cartaginés, que se aprovechó de los errores de sus oponentes.[94] Aníbal provocó a los cónsules, que cayeron en varias ocasiones en sus trampas, como en el caso del Lago Trasimeno, por sus deseos de lograr una victoria antes de finalizar su mandato. Para idear sus estrategias, Aníbal debía gozar de un detallado conocimiento de las instituciones romanas y de la ambición ... (ver texto completo)
Cuando terminó la batalla, Aníbal recuperó los anillos de los cadáveres de los equites romanos que habían perecido en combate. Con ellos pudo proporcionar al gobierno cartaginés la prueba irrefutable de su victoria en Cannas.[20]

Gracias a su brillante táctica, Aníbal, a pesar de su inferioridad numérica, aniquiló las fuerzas romanas casi por completo. La Batalla de Cannas ha sido considerada como la derrota más desastrosa de Roma hasta esa fecha.[20] Las pérdidas romanas se estiman entre 25.000[50] ... (ver texto completo)
La batalla, considerada como la obra táctica maestra de Aníbal, se libró finalmente el 2 de agosto del 216 a. C.,[33] sobre la ribera izquierda del río Ofanto (sur de Italia). Desde que tomaron el mando los dos cónsules, decidieron alternar diariamente el mando del ejército. Varrón, comandante de las fuerzas ese día, estaba decidido a vencer a Aníbal.[97] A la cabeza de 50.000 hombres,[33] el general cartaginés se aprovechó del ímpetu de los romanos, y lo condujo a una trampa en la que aniquiló a ... (ver texto completo)
Cannas y sus consecuencias

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Aníbal, que no tenía intención de atacar Roma en un primer momento, pretendía saquear los territorios de Apulia.[95] En la primavera del 216 a. C., el general emprendió la iniciativa de atacar el importante depósito de suministros de Cannas. Mediante esta acción, se situaba entre los ejércitos romanos y su principal fuente de víveres.[96] Confiados en la victoria, los nuevos cónsules incrementaron el ejército hasta un total de ... (ver texto completo)
Batalla de Geronio

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Aníbal tomó la ciudad de Geronium[87] y estableció allí su base de operaciones.[88] Fabio estableció su campamento 30 kilómetros al sur, en la ciudad de Larinum,[89] aunque fue llamado poco después a Roma para atender unos oficios religiosos.[90]

En ausencia de Fabio, Marco Minucio Rufo, el magister equitum, asumió el mando de las tropas y decidió acercar su posición a la de los cartagineses. Estos a su vez establecieron un segundo campamento de avanzada cerca del ocupado por los romanos, mientras mantenían el que originalmente tenían en Geronio. En un osado movimiento Minucio Rufo lanzó a su caballería e infantería ligera contra las tropas púnicas que forrajeaban en la zona, mientras con su infantería pesada se acercó al campamento de avanzada cartaginés. Debido a que tenía a la mayor parte de sus tropas en las labores de recolección, Aníbal a duras penas podía contener a los legionarios que cercaban el campamento y llegaban ya a las empalizadas. Con los forrajeadores que regresaban apresuradamente al campamento cartaginés de Geronio, Asdrúbal, un subordinado de Aníbal, juntó un contingente de refuerzo de 4.000 hombres y consiguió llegar a tiempo de auxiliar a Aníbal en el campamento de avanzada, obligando a los romanos a replegarse. Debido a que había dejado su campamento de Geronio sin guarnición, y que este era además donde guardaba su tren logístico, Aníbal decidió abandonar el campamento de avanzada y volver al de Geronio. El magister equitum había conseguido infligir numerosas bajas a los forrajeadores cartagineses, obligándoles además a abandonar uno de sus campamentos.[91] Este hecho tuvo una gran repercusión en Roma. El Senado, impaciente con Fabio Máximo, cuyo prestigio había sufrido un duro golpe tras el movimiento de Aníbal en el Ager Falernus, promulgó una ley que equiparaba el rango de Minucio Rufo al del Cunctator, coexistiendo así dos dictadores por primera vez en la historia romana.[92] A resultas de esto el ejército romano quedó dividido en dos, ejerciendo el mando de uno de ellos Fabio y del otro Minucio.

Aníbal, sabiendo dichos hechos, tendió una trampa a Minucio frente a la ciudad de Geronium. Según cuenta Plutarco, «el terreno frente a la ciudad era llano, no obstante, tenía algunas acequias y cuevas»,[93] que ocupó la noche anterior con 5.000 soldados y 500 jinetes. La mañana siguiente, envió una partida de forrajeadores a la vista del campamento de Minucio, quien inmediatamente atacó con tropas ligeras. Aníbal reforzó a los escaramuzadores y lanzó entonces a la caballería, que Minucio hubo de contrarrestar con la propia. Cuando la caballería italiana fue derrotada, Minucio formó a todas sus legiones en orden de combate y descendió al valle. El general púnico esperó a que hubiera cruzado el valle y entonces dio la orden a sus tropas emboscadas, que atacaron los flancos y la retaguardia de la formación romana. El ejército de Marco Minucio se batió en retirada, perseguido por los jinetes ligeros de Numidia, y habría sido casi totalmente aniquilado de no ser por la intervención de Fabio Máximo quien con la aparición de su ejército, puso en fuga a los púnicos. Tras la Batalla de Geronium, Minucio renunció a su cargo y puso sus legiones bajo el mando del "escudo de Roma".[93][94] Finalizados los seis meses de Dictadura de Fabio, el ejército romano pasó de nuevo a manos del cónsul Servilio Gémino y del cónsul sufecto Marco Atilio Régulo, nombrado en sustitución del fallecido Flaminio. Estos prosiguieron con la estrategia fabiana los escasos dos meses que quedaban hasta agotar su mandato y ya en calidad de procónsules, durante los primeros meses del siguiente consulado de 216 a. C. mientras los nuevos cónsules elegidos por los ciudadanos romanos,[50] Lucio Emilio Paulo y Cayo Terencio Varrón, reclutaban tropas y despachaban asuntos en Roma. ... (ver texto completo)
Batalla del Ager Falernus

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Tras atravesar territorio picentino, marrucino y frentano, el ejército cartaginés llegó al norte de Apulia, devastando cuanto se encontraba a su paso. A esa última zona llegó el ejército romano bajo mando de Fabio tras ser reconstruido con los efectivos del ejército consular de Servilio Gémino y con los recién alistados para sustituir a los perdidos en Trasimeno. Sin conseguir que Fabio cayera en sus provocaciones, Aníbal ... (ver texto completo)
Batalla de los Pantanos de Plestia

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Dos días después, prosiguió su camino hacia el este atravesando Umbría. Junto a la zona pantanosa de Plestia, existía un contingente romano de 8.000 hombres venidos de la misma Roma de acuerdo a Apiano,[80] mandados por el pretor Cayo Centenio. Ordenó a su caballería bajo mando de Maharbal dar un rodeo a la posición de bloqueo que ocupaban las tropas romanas, y entonces las atacó frontalmente con su infantería ... (ver texto completo)
Batalla del Lago Trasimeno

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Tras las victorias del Ticino y del Trebia, los cartagineses se retiraron a Bolonia,[cita requerida] para después continuar su marcha sobre Roma. Después de haber asegurado su posición en el Norte de Italia gracias a sus victorias, Aníbal trasladó sus cuarteles de invierno al territorio de los galos, cuyo apoyo parecía estar disminuyendo.[78] En la primavera del 217 a. C., el general cartaginés decidió establecer una ... (ver texto completo)
Batalla del Trebia

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Antes de que la noticia de la derrota del Ticino llegara a Roma, el Senado ordenó al cónsul Tiberio Sempronio Longo traer sus tropas de Sicilia, para reunirse con Escipión y enfrentarse a Aníbal.[73]

Aunque no constituía más que una victoria menor, el resultado del encuentro junto al Ticino incitó a los galos[36] y a los ligures a unirse a los cartagineses,[74] lo que aumentó el tamaño del ejército púnico a 40.000 hombres, de los ... (ver texto completo)
Batalla del Tesino

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Publio Cornelio Escipión, cónsul que dirigía las fuerzas romanas destinadas a interceptar a Aníbal,[70] no esperaba que el general cartaginés intentara cruzar los Alpes. Los romanos estaban preparándose para enfrentarse a él en la Península Ibérica. Tras fallar Escipión en su intento de interceptarlo junto al Ródano, despachó a Hispania a su hermano Cneo con la mayor parte de su ejército consular mientras que él con un destacamento reducido, ... (ver texto completo)
Otra razón que hace su travesía importante es estratégica. Roma era una potencia continental y Cartago una potencia marítima. Parecía obvio que la flota cartaginesa podría atacar y desembarcar hombres en cualquier punto del sur de la península itálica o Sicilia, teniendo recursos suficientes para evitar buscar un cruce por los Alpes. Sin embargo Aníbal atacó por tierra en abierto desafío y sorpresa para las tropas romanas. Su repentina aparición en el Valle del Po después de la travesía de la Galia ... (ver texto completo)
Según las fuentes, Aníbal perdió, en esta travesía, entre 3.000 y 20.000 hombres.[20][69] Los supervivientes que llegaron a Italia estaban hambrientos y muertos de frío.[20]

Fuera cual fuese el paso elegido, la travesía de los Alpes ha sido la opción táctica más destacada en la Antigüedad. Aníbal logró atravesar las montañas a pesar de los obstáculos que planteaban el clima, el terreno, los ataques de las poblaciones locales, y la dificultad de dirigir a un ejército compuesto por soldados de distintas ... (ver texto completo)