Además de a Tania conocí a Dhasa, no sé si se escribe bien así; era la otra monitora que la acompañó ese año, era rubia, menuda de cuerpo y de nacionalidad rusa, quiero recordar, o nacida en Rusia. Por eso yo la llamaba "Dasa la rusa", debía tener entonces unos veinticinco años, Tania me contó que Dasa tenía un hijo pequeño en su país. Pasé momentos muy agradables con ellas, junto a otros amigos, y conservo fotos en que estamos todos juntos en las lagunas de Ruidera. Un abrazo para Dhasa, Tania y ... (ver texto completo)