Fue reconquistada en 1212, tras la Batalla de Las Navas de Tolosa.
Y el
pueblo pasaría a estar controlado por la Orden de Calatrava. En 1582 Felipe II vende el pueblo al Marqués de
Santa Cruz por 104.985 reales y deja de pertenecer a la Orden de Calatrava. En 1808 la población opuso una fuerte resistencia a las tropas Napoleónicas, quienes no pudieron llegar a Bailén facilitando de ese modo la victoria del general
Castaños, en la célebre batalla de Bailén.