- ¡Niño! ¿"Ande" para tu padre?
Yo había abierto la puerta sin vacilamientos ante tan insistentes aldabonazos. Me echó una cara que me levantó el susto, con esa boina mugrienta, esos ojos turbios por el alcohol, esa boca desguarnecida de dientes... El susto no fue para descrito, y quise cerrarle la puerta en las morronudas narices. Pero él interpuso su manaza con una fuerza que se me antojó homicida.
- ¡Niño, no me "arrempujes" la puerta y dile a tu padre que asome la jeta! -me espetó con su ... (ver texto completo)
Yo había abierto la puerta sin vacilamientos ante tan insistentes aldabonazos. Me echó una cara que me levantó el susto, con esa boina mugrienta, esos ojos turbios por el alcohol, esa boca desguarnecida de dientes... El susto no fue para descrito, y quise cerrarle la puerta en las morronudas narices. Pero él interpuso su manaza con una fuerza que se me antojó homicida.
- ¡Niño, no me "arrempujes" la puerta y dile a tu padre que asome la jeta! -me espetó con su ... (ver texto completo)