El 22 de septiembre del año 1983 yo fui otra de las muchas personas que tuvieron que salir del "Almadén de mi alma", como decía mi madre, para independizarse, para ganarse la vida y todas esas cosas que se dicen. Me costó mucho porque no sólo dejas a tus seres queridos allí, ¡qué no es poco!, dejar la tierra que te vio nacer y que te vio crecer es muy duro. Gracias al apoyo de mi madre y el consuelo de saber que puedes ir tantas veces como puedas, aunque sea 24 horas, lo vas superando poco a poco, ... (ver texto completo)