Ya las
portadas de los periódicos y de otros medios no hablan de la corrupción urbanística; ya no hablan de Matas en
Baleares, de Ciempozuelos, de Seseña, de Telde en
Canarias; ya no hablan de cayucos y de saltos en las verjas de
Ceuta y Melilla; ya no hablan de acoso escolar o de violencia doméstica; ya no hablan más que de terrorismo. La gran coartada. Todo en silencio. No hay otra cosa más. El país se ha convertido, si no fuera por el atentado en Barajas, en el País de las Maravillas
La vecina
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