La
comida solo se
Convierte en
arte
Cuando logra
Despertar un gran placer
En nuestros cinco sentidos.
Así, la belleza de su
Presentación nos complace
La vista
Y, a través de la mirada, empezamos a
comer.
El olfato
Nos ayuda a aspirar sus aromas
Y, en ese deleite,
El tacto
Nos impulsa el deseo de tocarla
Para sentir su textura irreprochable.
Y cuando al fin la degustamos,
Nos llenamos de un goce inigualable por
El gusto
Que sentimos en oleadas de placer
Que despiertan los sentidos
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