Buenos días amiga Las Matas: Yo te puedo contar también historias como la que tu cuentas. Cuando empezaban a llegar a los pueblos gente de fuera a cazar, nadie les miraba con recelo. Si venía un autobus de Barcelona, se juntaban a ellos los cazadores del pueblo y los acompañaban por los lugares donde mejor se daba la caza y mataban todo lo que salía. La compensación, era generalmente una caja de cartuchos. Recuerdo que a uno del pueblo le salió una liebre un poco larga y no le tiró. Entonces uno ... (ver texto completo)
Y lo mismo pasa con las setas y los níscalos. Antes si venías con un cesto de setas y te preguntaban por donde las habías cogido nadie te engañaba y te daba toda clase de detalles. Ahora si tienes la suerte de traer algo, primeramente no lo enseñas y si te lo ven, les indicas lugares distintos y distantes de su procedencia. La vida enseña mucho y además ahora todo el mundo se dedica a todo y si sabes algo, te lo guardas para ti.
Un abrazo.
Un abrazo.