Buenos días amigos: Dice Vicente en su libro, que no se cogian las setas, porque existía miedo a que fueran venenosas. Es verdad que había mucha prevención, pero mi padre, acompañado por mí y, a veces, por mi hermano, cuando llegaba este tiempo y había llovido, los fines de semana los aprovechábamos para la "caza micológica". Buscábamos los yermos y a veces los ribazos de algún barbecho y conseguíamos este manjar. Estaban buenas con patatas, en guiso solas o acompañadas de pollo o conejo; o simplemente ... (ver texto completo)