Sobre el tema que plantea el abuelo ya han aparecido algunos comentarios. Parece que los cazadores no han dado todavía su opinión, aunque se supone que ya estarán de regreso. Puede que estén todavía en el bar comentando sus hazañas, entre cerveza y cerveza.
Nunca he cazado, ni he vivido de cerca la actividad cinegética. Los únicos disparos que he efectuado han sido en las barracas de las fiestas donde, si acertabas con las escopeta de perdigones en un punto metálico, se abría una puertecita por ... (ver texto completo)
Nunca he cazado, ni he vivido de cerca la actividad cinegética. Los únicos disparos que he efectuado han sido en las barracas de las fiestas donde, si acertabas con las escopeta de perdigones en un punto metálico, se abría una puertecita por ... (ver texto completo)
Hablábamos del homo sapiens. Parece ser que esta afición a disparar en el campo contra cualquier bicho viviente es un atavismo de cuando aquellos homínidos tenían que buscarse el coscurro apedreando bichos. Aquello sí que era deporte de alto riesgo, y sin cananas, escopetas, botas camperas ni todo- terreno ad hoc. A pecho descubierto. Con un par. Y encima, a ver quien era el guapo que volvía a la cueva sin las suficientes raciones de proteínas para alimentar a toda la prole que estaría esperando ... (ver texto completo)