El gorrión, llamado también pardal en muchos lugares, es tan antiguo en los pueblos como el hombre mismo. Siempre ha sido su compañero a pesar de quererlo y tratarlo tan mal como se podía, con la escusa de que se comía sus cosechas. Y con toda razón pues hasta tiempos recientes no había manera de controlarlo y hacía daños importantes en las plantaciones de las huertas y tierras sembradas cercanas a los pueblos. Se cazaban con ratoneras y sobre todo cerrando la puerta del gallinero en donde se habían ... (ver texto completo)
El abuelo abre otro interesante tema de conversación. Cuando comenta que al gorrión también se le conoce como pardal, me ha traído a la memoria otro nombre con el que he oído que se le conoce en tierras de Jaén: canalero. (Supongo que por su gusto a posarse en los canales o canalones de los tejados por los que discurre el agua.) No sé si en Aragón se le conocerá también por canalera, o al menos así se lo oí a un maño que hizo la mili conmigo.