Soy natural de Deza y nunca he sabido que ningún médico haya tenido su casa en esta vivienda y eso que yo era un vecino de la misma calle. Allí siempre vivió una familia de labradores que de llamaban los Poyos, con "y". Allí convivió en vacaciones uno de los hijos de la tia Lucía que se llamaba Florentino, maestro en Madrid y allí iba yo a escuchar en su compañía Radio Andorra, cuando no había radios en casi ninguna casa y que él trajo de Madrid para su madre y hermanos. Era una de las casas del ... (ver texto completo)