(Continuamos con el dezano Román Ramírez)
Un tal licenciado Bonifaz, de Soria, quizá deponiendo ante el tribunal inquisitorial, dejó dichas cosas sabrosas de nuestro personaje: "Que estando con su agüelo Juan de Luna en el lugar donde vivía e siendo el dicho Román muchacho, que era el lugar donde le dijo vivía catorce o quince leguas de Zaragoza, le solía decir su agüelo un conjuro, ue decía de bon y barón, hallaban un caballo, en el cual se subía el dicho Juan de Luna, y el dicho Román a las ... (ver texto completo)
Un tal licenciado Bonifaz, de Soria, quizá deponiendo ante el tribunal inquisitorial, dejó dichas cosas sabrosas de nuestro personaje: "Que estando con su agüelo Juan de Luna en el lugar donde vivía e siendo el dicho Román muchacho, que era el lugar donde le dijo vivía catorce o quince leguas de Zaragoza, le solía decir su agüelo un conjuro, ue decía de bon y barón, hallaban un caballo, en el cual se subía el dicho Juan de Luna, y el dicho Román a las ... (ver texto completo)
(Continúa la historia de nuestro dezano)
En 1595 don Pedro Ramírez, gobernador de los puertos secos, residente en Soria, requirió los servicios de Román a fin de que deleitara con sus recitados caballerescos a Gil Ramírez de Arellano, oidor en Valladolid, y a su mujer Catalina, ambos en Soria de visita. Simultáneamente la misma idea se le ocurrió a Diego de Orozco, a la sazón corregidor de la misma ciudad, y quien quería agasajar con las ocurrencias delmorisco a unos señores de Guadalajara de ... (ver texto completo)
En 1595 don Pedro Ramírez, gobernador de los puertos secos, residente en Soria, requirió los servicios de Román a fin de que deleitara con sus recitados caballerescos a Gil Ramírez de Arellano, oidor en Valladolid, y a su mujer Catalina, ambos en Soria de visita. Simultáneamente la misma idea se le ocurrió a Diego de Orozco, a la sazón corregidor de la misma ciudad, y quien quería agasajar con las ocurrencias delmorisco a unos señores de Guadalajara de ... (ver texto completo)