Bendita Esperanza de la Macarena, no soy sevillana, ni andaluza, pero te llevo en mi corazón como una mas de tus hijas. Desde el primer día que te vi, no he podido olvidar tu bello rostro, ni tu mirada. Se que me proteges y me ayudas constantemente y eso me da fuezas. Te pido con fervor que nos ayudes a mi y a mi
familia. Pótegenos Esperanza Macarena. Te queremos. ¡¡Viva la Macarena y viva
Sevilla, por tener a una madre tan buena!!