Hola "librera mia". Cuando me acerco a tí, los últimos pasos los doy midiendo la profundidad de la punzada que se va clavando en mi pecho y, cuando te veo, se me seca la boca; hasta la lengua pugna por rebañar salibas inexistentes que me permitan tragar algo que no sean las palpitaciones de mi corazón, sórdidas como golpes de un tambor demasiado ruidoso.
Como deseo que, pasemos juntos las horas del día, juntos en el refugio de la pasión y no necesitariamos palabras para fundirnos en un primer ... (ver texto completo)
Como deseo que, pasemos juntos las horas del día, juntos en el refugio de la pasión y no necesitariamos palabras para fundirnos en un primer ... (ver texto completo)